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Tarjeta de fidelidad digital o de papel: qué conviene a un comercio

La tarjeta de papel funciona, y por eso se usa hace décadas. La digital resuelve lo que el papel no puede: saber quién vuelve y no depender de que el cliente la lleve en la billetera.

La tarjeta de papel: lo bueno y lo que no se ve

Es barata, todos la entienden y no requiere nada del cliente. Para un local chico con pocos clientes fijos puede ser suficiente.

Tiene límites que aparecen con el tiempo: el cliente la pierde o la olvida, se puede sellar de más o falsificar, y sobre todo usted no se entera de nada. Cuando el cliente completa la tarjeta, usted sabe que cobró un premio, pero no sabe quién es, cuándo vino por última vez ni si dejó de venir.

La tarjeta digital en la Wallet

Vive en el celular, junto a las tarjetas y los pases que el cliente ya usa. No hay que descargar una aplicación: se guarda en la Wallet del teléfono. Suma con un toque del celular en la placa del mostrador o escaneando un código QR.

La diferencia principal es la información: el sistema sabe quién es cada cliente, cuántas veces vino y cuándo fue la última. Eso permite premiar sin trampas y avisar a quien hace tiempo que no aparece.

Cómo elegir

  • Si tiene pocos clientes y los conoce a todos, el papel puede alcanzar.
  • Si quiere saber quiénes vuelven, recuperar a los que se van y evitar trampas, conviene la digital.
  • Si atiende con varias personas o en más de un local, la digital evita que cada uno lleve su propia cuenta.

Cómo lo resuelve SIXMA

En SIXMA la tarjeta del cliente está en su Wallet (Google o Apple), suma con NFC o QR, y el dueño ve todo desde un panel. No se cambia el sistema de caja que el comercio ya usa.

¿Quiere ver cómo quedaría en su negocio?